Historia de la Neuropsicología: Primeros usos del término

La neuropsicología, como disciplina dedicada al estudio de las relaciones entre el cerebro y la conducta, tiene raíces profundas en la historia de la medicina y la psicología. Si bien el término «neuropsicología» comenzó a utilizarse de manera formal en el siglo XX, las observaciones sobre las funciones cerebrales y sus alteraciones se remontan a épocas antiquísimas, como en el caso del antiguo Egipto.

Antecedentes históricos

Los papiros quirúrgicos de Ebers y Smith, datados entre el 3000 y el 2500 a.C., representan algunos de los primeros registros médicos de la humanidad. Estos documentos revelan una sorprendente comprensión de ciertas condiciones neurológicas. En particular, el papiro de Smith describe lo que podría interpretarse como una afasia motora, patología que siglos más tarde sería asociada con el área de Broca. Este texto, compuesto por 110 páginas y alrededor de 700 fórmulas magistrales, incluye también un tratado sobre el corazón, considerado en esa época como el centro del sistema sanguíneo. Según este conocimiento ancestral, los vasos sanguíneos estaban conectados con todo el cuerpo y transportaban distintos fluidos, como sangre, lágrimas, orina y esperma. Además, el papiro dedica un apartado específico a los trastornos mentales, incluyendo descripciones de síntomas que podrían corresponder con la depresión, la afasia y la demencia.

Primeras apariciones del término “neuropsicología”

A pesar de estos antecedentes, el uso formal del término neuropsicología no aparece sino hasta principios del siglo XX. En 1913, Sir William Osler, reconocido como uno de los padres de la medicina moderna, empleó por primera vez el término, aunque no lo definió ni sistematizó.

Fue en 1948 cuando el concepto comenzó a adquirir una aplicación más precisa. Ese año, el psicólogo Hans Lukas Teuber y el neurólogo Morris Bender utilizaron el término para describir los procedimientos de investigación orientados a comprender las relaciones entre el cerebro y la conducta en pacientes con lesiones cerebrales producidas por heridas de bala, una problemática particularmente frecuente entre veteranos de guerra.

Un año más tarde, en 1949, el término fue empleado nuevamente por Donald O. Hebb en su influyente obra The Organization of Behavior: A Neuropsychological Theory. A pesar de no ofrecer una definición explícita del término, Hebb marcó un hito al integrar conceptos neurobiológicos y conductuales dentro de un marco teórico, sentando así las bases para el desarrollo conceptual de la neuropsicología moderna.

Consolidación como subdisciplina

Durante la década de 1950, el término comenzó a adquirir un mayor reconocimiento en el ámbito académico. En 1957, Heinrich Klüver, en su obra Behavior Mechanisms in Monkeys, hizo referencia a los «neuropsicólogos» como una comunidad académica a la que podrían interesarle sus investigaciones. Aunque en la edición de 1933 de su obra no utilizó esta denominación, su inclusión en la edición posterior indicó que la neuropsicología ya era vista como una especialidad consolidada dentro de las neurociencias.

La notoriedad del término continuó expandiéndose en los años siguientes. En 1960, los escritos de Karl Lashley, figura central en la psicología fisiológica, difundieron ampliamente la expresión «neuropsicología», si bien aún sin una definición operativa clara. Lashley, con su enfoque en la localización funcional cerebral, contribuyó indirectamente a legitimar el uso del término al vincularlo con investigaciones empíricas rigurosas sobre la conducta y el cerebro.

Finalmente, en 1966 se constituyó formalmente la International Neuropsychological Society (INS), una sociedad científica de carácter multidisciplinario que, aunque inicialmente dominada por psicólogos, contribuyó decisivamente a la consolidación de la neuropsicología como campo independiente de estudio e investigación.

Conclusión

La historia del término «neuropsicología» revela un proceso de evolución paulatina desde observaciones empíricas en la antigüedad hasta su reconocimiento como subdisciplina científica en el siglo XX. Su recorrido ha estado marcado por avances conceptuales y metodológicos que han permitido integrar conocimientos de la neurología, la psicología y otras ciencias afines. Actualmente, la neuropsicología representa un campo vital para la comprensión de los trastornos cognitivos y emocionales asociados al funcionamiento cerebral.

Referencias Bibliográficas

Breasted, J. H. (1930). The Edwin Smith Surgical Papyrus. University of Chicago Press.

Finger, S. (1994). Origins of Neuroscience: A History of Explorations into Brain Function. Oxford University Press.

Hebb, D. O. (1949). The Organization of Behavior: A Neuropsychological Theory. Wiley.

Klüver, H. (1957). Behavior Mechanisms in Monkeys. University of Chicago Press.

Lashley, K. S. (1960). The Neuropsychology of Lashley. In D. S. Lehrman, R. S. Hinde & E. Shaw (Eds.), The Neuropsychology of Behavior. McGraw-Hill.

Teuber, H. L. (1975). Psychological studies of brain-injured soldiers. In L. Weiskrantz (Ed.), Analysis of Behavioral Change. Harper & Row.

Publicado por Joan Francés Tortosa

Psicólogo General Sanitario y Neuropsicólogo

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